1.Treblinka
2.Luftwafe
3.Agradable sobremesa con una japonesa
4.Maroto
5.El ritual
6.Las estrellas anuncian
2.Luftwafe
3.Agradable sobremesa con una japonesa
4.Maroto
5.El ritual
6.Las estrellas anuncian
Las opiniones son generales, casi como una ley: "no se les entiende ni mierda"; y aun así es una de las mejores bandas del punk español (granadino) de los primeros 80. Cada canción es una verdadera joya, que se puede escuchar cuantas veces le ronque y no produce ese malestar de la insistencia. A pesar de la extrema reducción de su repertorio con solo 6 canciones grabadas de estudio (si alguien conoce y posea más, por favor regurgitelon con un comentario) valen más la pena que una banda mediocre con 50 discos a espaldas.
Primero tocaban algo llamado punk, un punk que sobrepasaba los limites de lo raro, algo así como la imagen de un anciano en vestido de novia coleccionando uñas de los pies y procurando no respirar el mismo aire de sus projimos; de eso se trata sus primeras cuatro canciones: Treblinka, Luftwafe, Agradable sobremesa con una japonesa y Maroto, sucias canciones que más de uno de esos supuestos artistas excentricos hubieran deseado crear, con letras (a lo que se entiende) basadas en la destrucción nazi, algo sobre japonesas y en las experiencias de un tal Maroto. Luego se pasaron a un post-punk nada desdeñable con El ritual y Las estrellas anuncian, confirmando que valgame el señor tenian talento. Extrañas cosas de las estructuras, el cosmos y las voluntades solo grabaron lo que ven arriba, para la lastima de nosotros los sencillos amantes de las cosas bonitas.
Info, conseguida de su myspace:
KGB se formó en la ciudad andaluza de Granada durante el mes de julio de
1982 con Francisco Cara, Ernesto Jiménez, José Ángel Ruiz y José
Carlos Sabío, todos jóvenes con edades entre los quince y los dieciséis
años. El grupo se alineaba como continuador del punk europeo de finales
de los 70 y mostraba una estética próxima a bandas tan oscuras como Echo
& The Bunnymen o Jesús & Mary Chain, aunque durante sus
primeros meses de vida concentraron todas sus fuerzas en emular a bandas
pioneras del ‘No future’ como Sex Pistols o The Clash.
De este modo
emergieron al rebufo de otros gupos granadinos de punk-rock como TNT ó
091. Poco tiempo después de constituirse como banda, tras viajar a
Madrid y mostrar unas maquetas a Servando Carballar (por entonces al
frente de DRO) ya consiguen participar con dos temas (“Agradable
sorpresa con una japonesa” y “Maroto”) en el disco recopilatorio “Punk?
Qué Punk” editado por el sello discográfico independiente madrileño.
Aquella experiencia propició que, a renglón seguido, DRO les editase un
single para ellos solos.
El sencillo salió a la calle aún en 1982 y los temas elegidos para la
gloria fueron “Treblinka” y “Cielo sobre Postnam”. Algunos de estos
temas también fueron incluidos en diversos álbumes recopilatorios o
retrospectivos editados posteriormente por DRO. Sus letras recreaban
ambientes tortuosos y de estética decrépita muy habituales en los grupos
más avanzados de aquella época, declarándose, además, fans de bandas
británicas como Joy División, Killing Joke, The Cure o Siouxie & The
Banshees.
Ellos mismos definían su música como “neo punk”, aunque,
obviamente se trataba de una revisión más (y bastante precaria) de los
tics tenebristas propios de los anteriormente mencionados grupos
británicos.
En una última época incluyeron en su formación teclados y caja de
ritmos, derivando así hacia un sonido más sofisticado pero de idéntica
vocación atormentada. Como tantos otros grupos en su misma línea,
desaparecieron con la llegada del ‘sonido auténtico’, siendo
literalmente devorados por las bandas que, a mediados de los ochenta,
sepultaron definitivamente las referencias al Kremlin y a Berlín bajo
los nuevos guiños a Menphis y la Route 66.
