Hay libros y manuscritos que se quedaron sin ser comprendidos (sin perder las esperanzas), y no en el sentido de no entender lo que quizo mostrar y dar el autor, sino más que eso: en la completa ignorancia de cual idioma y escrito esta ese maldito texto. Es como la sensacion de leer algo en otro idioma que no conoces, pero sabes que en otra region se habla, sin embargo estos escritos que me estoy refiriendo resulta un tanto desconsolador: porque nadie conoce su idioma o escritura, ni un alma en ese santo mundo o tal vez si, pero lo tienen muy calladito, deben tener sus razones y me da la impresion que deben ser muy validas.
Ahí quedaron esos textos sin ser descifrados ante un mundo con ansias de conocer de todo, donde los individuos quieren penetrar violentamente y rigurosamente en los rincones de la sabiduria. Estos textos se resisten en caer en la explotación del hombre por el conocimiento y mejor así, algo más que nos intriga y no es desmantelado por las interpretacciones de los eruditos, degenerando toda hasta convertirlo en sombra de lo que era. Como lo dice el mismo Serafini (autor del Codex Seraphinianus) estos escritos nos da la sensación de ser niños (o analfabetas) que veiamos los libros sin comprender absolutamente nada, solo las imagenes. Bueno... mucha hablada de mierda, les presento los textos referidos, uno es mucha más antiguo siglo XV y el mucho más reciente es del siglo XX:
Manuscrito Voynich: libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés. A lo largo de su existencia constatada, el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por numerosos criptógrafos profesionales y aficionados, incluyendo destacados especialistas estadounidenses y británicos en descifrados de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno consiguió descifrar una sola palabra. Esta sucesión de fracasos ha convertido al manuscrito en el Santo Grial de la criptografía histórica, pero a la vez ha alimentado la teoría de que el libro no es más que un elaborado engaño, una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno...
En 2009, investigaciones de la Universidad de Arizona (EE.UU.) demostraron, mediante la prueba del carbono 14, y con una fiabilidad del 95%, que el pergamino del manuscrito podía datarse entre 1404 y 1438. Por otra parte, el McCrone Research Institute de Chicago demostró que la tinta fue aplicada no mucho después, confirmando así que el manuscrito es un auténtico documento medieval.
Codex Seraphinianus: es un libro escrito e ilustrado por el artista italiano, arquitecto y diseñador industrial Luigi Serafini durante treinta meses, entre 1976 y 1978.1 El libro es de aproximadamente 360 páginas (según la edición), y parece ser una enciclopedia visual de un mundo desconocido, escrito en una de sus lenguas, una escritura alfabética que tiene el propósito de ser un sinsentido. El Codex se divide en once capítulos, divididos en dos secciones. En la primera sección parece describir el mundo natural, que trata de la flora, la fauna, y la física. La segunda se refiere a las humanidades, los diversos aspectos de la vida humana: la historia, la ropa, la cocina, la arquitectura y así sucesivamente. Aparentemente cada capítulo está dedicado a un tema enciclopédico general. Las ilustraciones son a menudo parodias surrealista de las cosas en nuestro mundo...
En una charla en la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford celebrada el 12 de mayo de 2009, Serafini declaró que no hay significado oculto detrás de la escritura del Codex, que su propia experiencia en la escritura era muy similar a la escritura automática, y que lo que él quería que su alfabeto para transmitir al "lector" es la sensación que tienen los niños al sentarse en frente de un libro que todavía no pueden entender, a pesar de que ven que su escritura tiene sentido para los adultos.


