Francis Bacon fue un pintor anglo-irlandés nacido en 1909 y fallecido en 1992, de estilo muy personal que puede definirse como figuración expresionista. La infancia de Francis Bacon no fue fácil. Padecía de asma crónica y tuvo una formación escolar irregular porque la enfermedad le impedía acudir al colegio; cuando sufría ataques asmáticos fuertes le administraban morfina. Fue expulsado de casa por su padre cuando tenía 16 años, al manifestar sus inclinaciones homosexuales. Bacon decidió que el tema de sus pinturas sería la vida en la muerte: debía buscar a su yo más vital, pero también al más autodestructivo. Michel Leiris le sugirió que «el masoquismo, el sadismo y casi todos los vicios, en realidad, eran tan solo maneras de sentirse más humano». Francis Bacon realizó algunas de las pinturas más desgarradoras del arte contemporáneo (que Margaret Thatcher despreció como «asquerosos trozos de carne»), pero su carácter era tan atípico como poco dado a llamar la atención. Bacon llevaba una vida más bien solitaria y poco dada a escándalos. Vivió etapas de gran actividad sexual y tenía gustos e intereses inusuales, pero vestía de forma austera y seguía una rutina diaria más propia de un trabajador. Después de pintar, acudía a pubs a beber cerveza. En sus cuadros trabajó la representación de la figura masculina o femenina, que por lo general aparece de forma desfigurada e incluso de forma aterradora, en espacios cerrados y oscuros.
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raro,internesante,bueno
ResponderEliminarExtraño pero muy interesante
ResponderEliminaryo lo llamaría realismo visceral... es tal como somos en realidad...amo la honestidad de Bacon!
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